Una forma es decorar jabones es en supeficie. Para ello haremos el jabón que más nos guste.

  1. Del total de la masa cogeremos una parte que colorearemos de blanco y que va a ser como un glaseado que ponemos encima del jabón. El resto lo separamos y echamos en varios biberones de cocina.
  2. A cada biberón le pondremos unas gotas de colorantes (un color por cada biberón) y agitamos bien hasta que salga el color homogéneo.
  3. Echamos sobre el jabón la parte de colorante blanco y extendemos dejando bien liso. A partir de aquí se pueden hacer distintos dibujos sobre esa capa blanca:
  • Hojas: a partir de un punto, se moja un palito de brocheta y se da de arriba abajo.

  • Corazones: Lo mismo, pero sin mojar el palito en la bola de color.

  • Flores: Se hace una gota grande de un color, se rodea con un círculo de otro color y con el palito se procede desde fuera hacia dentro, haciendo los pétalos. Se le puede poner una bolita pequeña en el centro de otro color.

  • Estrellas: a partir de una gota grande, se procede con el palito desde el centro hacia afuera.
  • Firulillos grandes: Se ponen gotas grandes, de distintos colores, y con el palito se van entrelazando haciendo firulillos.
  • Pececitos: A partir de una gota, con el palito le hacemos desde el medio hacia abajo y hacia arriba las aletas y la cola.

  • Nombres: Con el palito de madera se va mojando en jabón de color y se van haciendo las letras, dibujándolas.

Se puede hacer todo lo que se nos ocurra: telas de araña, cenefas, firulillos, dibujos infantiles, etc.

 

Glaseado de jabones.

Esta técnica viene muy bien para varios casos: cuando tenemos un jabón que nos ha quedado feo, cuando tenemos que hacer un jabón y no queremos que lleve muchos colorantes, en los refundidos si no llevan mucho tiempo hechos, etc.

Para ello, se parte de un jabón ya hecho que esté duro.

  1. A continuación hacemos unos 500 grs. de jabón con una receta básica. Se deja la traza muy líquida y se van llenando los biberones, tantos como colores queramos. Dejar siempre un biberón más grande para el color blanco que usaremos de fondo, ya que los motivos se ven mejor. Aunque se puede poner de fondo el color que se quiera.
  2. Echamos en cada biberón su colorante, agitamos mucho para que quede homogéneo y se vaya trazando más el jabón, que vaya espesando.
  3. Cogemos los jabones y los vamos “glaseando” con el color de fondo, por ej. blanco. A partir de aquí hacemos motivos como en el paso anterior, con los biberones y los palitos. Podemos dibujar todo lo que se nos ocurra.
  4. Cuando hayan pasado unos días y endurezca, con un cuchillo fino, se van raspando los bordes y queda perfecto. También se le puede dar con un estropajo para pulir los bordes.