El Aceite de Argán: equilibrio del medio ambiente y libertad social y económica para muchas mujeres.

Probablemente conocerás el Aceite de Argán por sus beneficios en cosmética natural y también en el entorno culinario ya que reúne grandes propiedades, destacando sobre todo su poder antioxidante. Sin embargo, solemos dejar atrás su importancia para la economía del lugar en el que crece, la libertad social de las mujeres que trabajan en su explotación así como los beneficios que produce sobre los medios desérticos.

Los árboles de argán se encuentran en grandes extensiones del suroeste de Marruecos, concretamente en el valle semidesértico. Tiene la particularidad de desarrollar largas raíces, lo que le permite aguantar temperaturas de hasta 50ºC y conservar el agua, adaptándose así a sequías y a cambios de temperatura extremos.

Además de combatir la erosión en el desierto del Sáhara, destaca su importancia en el desarrollo social y económico de la población local. La mayor parte de las producciones de aceite de argán son dirigidas por mujeres que pertenecen a diferentes cooperativas. Ello les da libertad económica y la posibilidad de recibir una educación para ellas y sus hijos.

Origen y cultivo del Aceite de Argán

Los árboles de argán dan lugar a unos frutos con un hueso muy duro. Dentro del hueso se encuentran las pepitas de las que se extrae el aceite de argán. Debido a la dureza del hueso, este debe romperse de forma manual sobre una roca y utilizando otra para partirlo. Una vez extraídas las semillas, se muelen y se forma una pasta para proceder al prensado. El producto resultante es un aceite de un color algo más oscuro al del aceite de oliva y con un aroma similar a la avellana.

En un principio, todo este proceso de obtención del Aceite de Argán se hacía de forma manual hasta que intervino la profesora Zoubida Charrouf y realizó un estudio de investigación para mejorar la eficiencia. Gracias a su investigación, aunque el hueso se sigue machacando de forma manual, se han mecanizado otros procesos que hacen que se necesiten menos árboles y horas de trabajo para producir aceite de argán.


Propiedades y Beneficios del Aceite de Argán en Cosmética

Las propiedades del Aceite de Argán en cosmética lo convierten en uno de los aceites más utilizados para hacer todo tipo de cosméticos pero sobre todo para aquellos dirigidos a tratar las pieles secas y deshidratadas.
Su propiedad principal es su efecto antienvejecimiento gracias a la gran cantidad de antioxidantes que contiene en su composición. Otras de sus propiedades más destacadas son las antisépticas y fungicidas.

¿Cuál es la composición del Aceite de Argán?

Está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales (ácido linoléico 50%, ácido alfalinolénico 15%, ácido oleico 12%, ácido araquidónico 1 %, ácido gammalinolénico 3 %) y contiene casi tres veces más tocopheroles (vitamina E) que el aceite de oliva y phytosteroles (D-7steroles).

Su alto contenido en vitamina E, hacen del Aceite de Argán un aceite con grandes beneficios para la cosmética natural, centrados en su gran poder de hidratación, reducción de la sequedad y poder antienvejecimiento.

  • El aceite de Argán tiene efecto antienvejecimiento debido a la gran cantidad de antioxidantes que contiene.
  • Reduce la posibilidad de infección gracias a su efecto antiséptico y fungicida.
  • Gracias a su alto contenido en vitamina E, hidrata la piel y actúa contra la sequedad y el envejecimiento.
  • Asimismo, su efecto antiséptico también lo hace ideal para combatir el acné mientras que por su alto poder hidratante, ayuda a tratar las estrías y quemaduras.
  • Es ideal para el masaje o para un baño de aceites.
  • El aceite de argán para el pelo es uno de los favoritos gracias a que lo fortalece, revitaliza y nutre, aportándole brillo y suavidad natural. Se considera una de lás más básicas y efectivas mascarillas capilares que encontramos en la naturaleza.
  • Nutre y protege las uñas contra las agresiones externas gracias a su efecto fungicida.


Aplicaciones del Aceite de Argán en Cosmética Natural

  • El Aceite de Argán puede aplicarse directamente sobre pieles muy secas y deshidratadas.
  • También puede incluirse en la receta para elaborar cremas faciales y corporales.
  • Este aceite está muy indicado para masajes en sinergia con aceites esenciales.
  • Es muy común aplicar el Aceite de Argán en el cabello a modo de premascarilla para aportar mayor hidratación al cabello.
  • El Aceite de Argán, en mascarillas para el pelo, lo fortalece, nutre y revitaliza aportándole brillo y suavidad.
  • Se trata de un aceite muy utilizado también para hacer mascarillas acondicionadoras caseras y jabones de sosa.
  • Finalmente, el Aceite de Argán también está indicado para fortalecer las uñas quebradizas que se rompen con facilidad.


Recetas de Cosmética Casera con Aceite de Argán

El Aceite de Argán permite elaborar desde una mascarilla capilar casera reconstructora hasta un aceite de barbas casero. A continuación, te presentamos el listado de recetas de cosmética casera que podrás elaborar utilizando aceite de argán. Pero, si aún no te has animado a hacer tus propios cosméticos caseros, en Jabonarium podrás encontrar una Crema Antiarrugas de Argán con Hialurónico y Q10.

Y otras entradas de blog con más información sobre cómo utilizar el Aceite de Argán para hacer jabón casero o cuidar tu cabello.

Si aún te surgen dudas sobre el Aceite de Argán, escríbenos en los comentarios de esta entrada de blog. ¡Te ayudaremos encantad@s!


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.
Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.