Seguro que ya has oído hablar de la existencia de aceites esenciales fotosensibilizantes pero debes saber que algunos aceites vegetales también pueden tener esta característica.

Antes de nada, te explicamos qué es un producto fotosensibilizante y por qué no debemos confundirlo con el término fotosensible.
Un aceite fotosensibilizante es aquel que no puede ser aplicado en la piel si esta va a estar expuesta a la radiación solar, ya que puede provocar una reacción negativa como la pigmentación.

Por su parte, los aceites fotosensibles son aquellos cuyas propiedades pueden verse afectados por la exposición a la luz y que, por lo tanto, deben almacenarse en un lugar que los proteja de su acción directa.

Modo de uso de Aceites Vegetales Fotosensibilizantes

Sin embargo, que un aceite sea fotosensibilizante no quiere decir que no podamos utilizarlo. Es más, la mayoría de los aceites fotosensibilizantes tienen propiedades maravillosas que no podemos desaprovechar.

Entonces, ¿cuándo es el mejor momento para utilizar estos aceites vegetales fotosensibilizantes?
Durante el verano, puedes aplicarlos por la noche y dejarlo actuar todas tus horas de sueño.
Durante otros meses de frío, podemos aplicarlos en aquellas zonas en las que no vaya a incidir el sol ya que la mayor parte de nuestra piel estará protegida por prendas de ropa.

Listado de Aceites Vegetales Fotosensibilizantes

Y ahora sí, te dejamos esta lista de aceites vegetales fotosensibilizantes para que tengas en cuenta esta particularidad:

Aceite de Rosa Mosqueta

El aceite de rosa mosqueta retarda los signos de envejecimiento prematuro y aporta excelentes resultados en el tratamiento regenerador de la piel.
Disminuye la pigmentación de la piel eliminando o reduciendo manchas como cloasma, melasma y lentigo.
Regenerador celular: Las Vitaminas A y E aumentan la producción de elastina y colágeno, dando lugar a la regeneración celular.
Previene el cáncer cutáneo y el fotoenvejecimiento de la piel por exposición solar y activa la melanina.
Excelente para el tratamiento de las estrías y pieles muy deshidratadas gracias a su riqueza en ácidos grasos poliinsaturados.

Aceite de Hipérico

El Hipérico o Hierba de San Juan tiene diversas propiedades: es antiinflamatorio, antiséptico, antiviral, cicatrizante y estimulante de la circulación sanguínea.
Desde hace siglos se elabora el oleato con un aceite base y la planta para usar el producto obtenido para curar heridas, quemaduras, úlceras y escaras.
El Aceite de Hipérico también se ha venido utilizando en masajes en la zona abdominal como calmante.
Debido a sus propiedades regenerantes, se usa en cosmética para estimular y regenerar la piel madura y cansada.

Aceites Vegetales recomendados durante el verano

Sin embargo, existen también aceites vegetales ideales para el período de verano ya que actúan también con una cierta protección solar o acción regenerante tras sufrir el efecto del sol. Recuerda que si tu piel va a estar expuesta directamente al sol, también debes utilizar protección solar con un SPF alto.

Aceite de Jojoba

El aceite de jojoba en realidad no es un aceite, sino una cera líquida compuesta por ésteres de cera con una estructura muy parecida a la grasa de la piel.
Los beneficios del Aceite de Jojoba son numerosos, equilibrando la acidez de la piel y mejora considerablemente el aspecto de la piel grasa y mixta porque regula la secreción sebácea, además de revitalizar la piel seca. Ningún otro aceite consigue dar más elasticidad y flexibilidad a la piel que el aceite de jojoba porque activa el metabolismo de la elastina.

Gracias al contenido en Vitamina E, elimina las radicales libres de la piel que son responsables del envejecimiento prematuro.

Posee acción anti-inflamatoria y es excelente para el tratamiento de pieles envejecidas.

Aceite de Sésamo

Últimamente se está valorando mucho su eficacia como filtro solar ante las radiaciones UVB. Si además añadimos que favorece el bronceado natural y que hidrata la piel, ya tenemos la clave de su éxito cuando llega el verano.
Ideal para las grietas en manos y pies. A nivel externo también se usa mucho para dolencias reumáticas.

El aceite de sésamo es rico en Vitaminas A, D y E. así como en minerales tales como el calcio, magnesio y fósforo. Contiene también lecitina y proteínas.

Aceite de Nuez de Macadamia

Posee un factor natural de protección solar de (3-4). Posee un alto contenido en ácidos grasos mono e insaturados. Tiene propiedades calmantes y suavizantes gracias a ser rico en ácidos oleico, linoléico, palmitoléico y esteroles, protectores de las células.

Muy parecido al aceite de almendras, el aceite de macadamia tiene la ventaja de ser más penetrante proporcionando un tacto suave y no graso.
Es un aceite suavizante y calmante, recomendado para piles sensibles.
Muy recomendado para pieles secas, ásperas y sensibles. Es un excelente ingrediente en cosméticos para pieles maduras por su alto poder emoliente, hidratante, nutritivo y antiarrugas y sus propiedades tonificadoras de la piel.
Indicado para tratamiento de estrías, rosácea, grietas y cicatrices.

El aceite de nuez de macadamia se usa en masajes para facilitar la microcirculación y tonificar el sistema linfático.

Aceite de Semillas de Zanahoria

El aceite de zanahoria es un extracto oleoso obtenido gracias al arrastre del aceite de girasol sobre la pulpa de la zanahoria. Contiene una gran variedad de vitaminas, sobre todo las del tipo A, B, C, D y E.
La vitamina A combate el envejecimiento cutáneo y da flexibilidad y suavidad a la piel. La vitamina B interviene en el proceso de regulación de las secreciones sebáceas. La vitamina C, además de aumentar el efecto de la vitamina E, ayuda a proteger la piel frente a las agresiones medioambientales y a prevenir la aparición de arrugas ocasionadas por el paso del tiempo. La vitamina D aumenta la tersura y la elasticidad de la piel.
La vitamina E combate los radicales libres responsables del deterioro cutáneo y favorece la retención de agua en los tejidos cutáneos.

Aceite de Semillas de Frambuesa

El aceite de semilla de frambuesa es rico en ácidos linoléico, (componente de las ceramidas de la piel), alfa-linolélico, oleico y palmítico. Estos ácidos intervienen en la reconstrucción de los lípidos epidérmicos y la fluidez de la membrana.
El ácido linoleico limita la pérdida de agua de la piel y proporciona nutricicón y suavidad a la misma. El ácido gamma linolénico, además de mantener la elasticidad de la piel, interviene en los procesos antiinflamatorios reduciendo el enrojecimiento y la irritación.
El aceite de semillas de frambuesa es también rico en otros principios activos como la Vitamina E y el ácido gálico, antioxidantes naturales.
Contiene así mismo betacarotenos, luteína y criptoxantina, principios de acción antiradical que protegen los tejidos de la degeneración.
Gracias a su riqueza en antioxidantes y carotenoides, es un aceite ideal para el cuidado post solar.

Aceite de Coco

  • Aceite de Coco para la piel: Es un excelente aceite de masaje para la piel. Actúa como una crema hidratante eficaz en todos los tipos de piel, incluyendo la piel seca. El beneficio del aceite de coco en la piel es comparable a la del aceite mineral, pero a diferencia del aceite mineral, no tiene efectos secundarios adversos en la piel ya que se trata de un aceite vegetal 100%, VIRGEN y ORGÁNICO. Es una solución segura para la prevención de la sequedad y la descamación de la piel, retardando la aparición de arrugas y la flacidez que normalmente acompañan al envejecimiento. Es eficaz en el tratamiento de diversos problemas de la piel incluyendo psoriasis, dermatitis, eczema y otras infecciones. Por esta razón, el aceite de coco es uno de los ingredientes base de diversos productos de cuidado corporal, como jabones, lociones y cremas.
  • Aceite de Coco para el cabello: El aceite de coco virgen Bio es uno de los mejores nutrientes naturales para el cabello ayudándole en su crecimiento y aportándole brillo. Muy utilizado en Africa y Asia para el cuidado del cabello. La mayoría de las personas en esos países aplican el aceite de coco en el cabello todos los días después de bañarse o ducharse. Es un excelente acondicionador que ayuda a reparar el cabello dañado gracias a sus proteínas. Al masajear regularmente el cuero cabelludo con aceite de coco controlamos la caspa y también y también ayuda a mantener a raya los temibles piojos.

Aceite de Tamanu

El aceite de Tamanu o Calófilo tiene propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas, cicatrizantes y regeneradoras. Es un aceite muy beneficioso en tratamientos de acné, cicatrices, quemaduras, psoriasis, estrías, dermatitis, erupciones cutáneas y en general para la piel seca y deshidratada.
Excelente para pieles grasas. También resulta muy efectivo en tratamientos capilares y para las uñas.
El aceite de tamanu virgen tiene propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas, cicatrizantes y regeneradoras.
Protección contra rayos UVA y UVB.

Aceite de Karanja

El aceite de Karanja contiene propiedades similares a las del neem pero su olor es más agradable por lo que es más usado en cosmética.
Es rico en flavonoides, principalmente karanjin y pongamol, y gracias a esto es un aceite que tiene la capacidad de absorber los rayos UV y prevenir el envejecimiento de la piel. Es emoliente y nutritivo.
Estos mismos flavonoides lo hacen un aceite muy indicado en afecciones de la piel tales como psoriasis, dermatitis o eczema, a la vez que favorece la cicatrización de heridas.
Así mismo y debido a la composición de sus ácidos grasos, sobre todo oléico, linoléico y eicosenoico, el Aceite de Karanja es emoliente y nutritivo, un buen hidratante de la piel y un activo antiarrugas.
También cabe destacar sus propiedades antifúngicas y antimicrobianas.
Nutre el cabello y su uso continuado evita la rotura y las puntas abiertas. Aporta brillo, suavidad y protección frente a coloraciones y es un buen aliado contra la caspa.

Aprende más sobre cosmética casera y natural en otras entradas de nuestro blog:

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