botox vegetal

¿Conoces el Bótox Vegetal? Se trata de un aceite natural elaborado a base de plantas cuyas propiedades antienvejecimiento te fascinarán. En este artículo conocerás más sobre este producto y sus fantásticos beneficios, así que te invitamos a quedarte hasta el final. ¿Nos acompañas?

Origen y propiedades del bótox vegetal

Este bótox de origen vegetal se compone de los siguientes elementos que te detallamos a continuación:

Spilanthes acmella

De las flores y hojas de la planta Spilanthes acmella, conocida popularmente como hierba de los dientes o paracress se obtienen taninos, flavonoides, saponinas y el spilanto, un activo semejante al bótox que actúa como fitotensor.

Así pues, la hierba de los dientes nos beneficia con sus efectos antiinflamatorios, anestésicos, analgésicos y vasorelajantes. Estas propiedades contribuyen a fortalecer la red de colágeno y proporcionan un lifting instantáneo, ya que repara las arrugas y relaja los músculos que las provocan.

Astragalus membranaceus

Esta es una de las 50 hierbas sobre las que se basa la medicina tradicional china. La parte que se usa para elaborar este producto son las raíces y entre sus activos encontramos el astragaloside, el cual se encarga de favorecer la síntesis del colágeno. También destacan sus propiedades como tónico, antioxidante, antiinflamatorio y antivírico.

¿Qué puede hacer por ti esta planta? Pues te protege frente a la radiación ultravioleta, uno de los causantes de que se produzca una degradación en el colágeno de la piel. También retrasa el envejecimiento y fomenta la proliferación de fibroblastos. Estos últimos son las células que se encargan de mantener la estructura de los tejidos de nuestro organismo.

Ubiquinona Vegetal Pura (Q10)

Se trata de una enzima que nuestro cuerpo produce de forma natural. Tiene que ver con los procesos de control de la energía a nivel celular y es conocida por su efecto antioxidante. De esta forma, se encarga de prevenir el fotoenvejecimiento y el daño que la radiación solar provoca en el ADN. También contribuye a reducir tanto la profundidad como el área de las arrugas de la cara.

Carthamus tinctorius

El último ingrediente en la lista es el Aceite de Cártamo. Este elemento es un potente hidratante que refuerza la barrera de la piel debido a su alto contenido en Omega 6. Asimismo, eleva la elasticidad de la epidermis y se encarga de fomentar la fluidez de la membrana.

¿Cuáles son los beneficios para nuestra piel?

A lo largo del anterior apartado ya te hemos ido desgranando la mayoría de los efectos que este bótox de origen vegetal tiene. No obstante, nos gustaría explicarte más en profundidad los motivos por los que deberías empezar a integrar este producto en tu rutina de cuidado diario. ¡Presta atención!

Para empezar, se trata de un gran aliado para mejorar la firmeza y elasticidad de la piel. A partir de cierta edad, disminuyen los niveles de colágeno del cuerpo y nuestra piel es la primera en evidenciar estos signos de envejecimiento. Arrugas, líneas de expresión, sequedad... son elementos que es probable que aparezcan.

Su efecto tensor dota a la piel de un aspecto más firme y también ayuda a suavizar y rellenar las imperfecciones de la piel madura. Asimismo, favorece la reconstrucción de la epidermis, por lo que contribuye a conseguir un aspecto más uniforme y evitar los signos de la edad.

Otro aspecto muy positivo es que sus efectos y beneficios pueden empezar a verse de forma inmediata, siendo una gran alternativa a otro tipo de tratamientos más invasivos y agresivos, como pueden ser las inyecciones.

Por último, cabe destacar que se trata de un producto de origen natural. La cosmética orgánica ha demostrado en los últimos tiempos que no tiene nada que envidiar a las fórmulas artificiales. De hecho, cada vez más gente apuesta por productos que sean más respetuosos con el medioambiente y con sus cuerpos, libres de químicos y compuestos de dudosa procedencia.

La alternativa al Bótox

Llegados a este punto igual te preguntas por qué es mejor usar este producto y no el bótox tradicional. La principal y más importante razón es que el bótox de origen vegetal no contiene la toxina botulínica.

El bótox tradicional se caracteriza por la presencia de esta toxina, la cual le da nombre, y aunque tiene grandes beneficios, también puede producir efectos secundarios. Algunos de ellos tan graves como el debilitamiento de los músculos. Sin embargo, al eliminar esta sustancia de la ecuación, podemos obtener un producto más seguro y disfrutar de las ventajas que nos proporciona su uso sin riesgos para la salud.

Si has llegado hasta aquí, esperamos haberte hecho un gran descubrimiento con el bótox vegetal. Ahora que ya lo conoces, solo queda que empieces a integrarlo en tu rutina de cuidado facial para lucir tan bella y radiante como siempre. Lucirás una piel más tersa y joven con este producto antiedad 100% vegetal. ¡Pruébalo!


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.

Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.