bruma facial casera

¡Buenas potinguer@s! Hoy os traemos una nueva receta recién hecha del laboratorio de Jabonarium, una Bruma Facial Antioxidante! Quizás te estés preguntando, ¿qué es una bruma facial?

Una bruma facial es un añadido en tu rutina de limpieza, se encarga de aportar nuevas propiedades y beneficios a la misma. No sustituye ni a tu crema diaria ni a tu sérum, si no que los complementa.

En este caso, nuestra bruma facial posee Extracto de Pepino y Niacinamida, que se encargarán de aportar frescura y luz al rostro. También posee grandes propiedades antioxidantes gracias al uso de Vitamina C y Extracto de Granada. Y, por último, con el uso del Aloe Vera y la Trehalosa, esta bruma facial obtendrá buenas capacidades hidratantes y suavizantes.

¿Suena bien? ¡Vamos a hacerla!

Ingredientes de la Bruma Facial Antioxidante

Elaboración paso a paso de la Bruma Facial Antioxidante

  1. Disolver el ascorbyl glucoside, trehalosa, niacinamida y propanediol en el aloe vera hasta que quede homogéneo.
  2. Añadir extractos y conservante.
  3. Ajustar pH a 5.
  4. Envasar en bote spray y ¡a disfrutar!

Modo de uso de la Bruma Facial Antioxidante

  • Mañana y noche masajeando el rostro con ligeros toques de las yemas de los dedos hasta su completa absorción.

Beneficios de los ingredientes de la Bruma Facial Antioxidante

  • Aloe Vera Jugo: poder curativo del jugo de aloe en las quemaduras producidas por radiación y en el tratamiento del herpes, en cosmética natural el uso de gel de aloe o jugo de aloe ayuda a que las heridas no se infecten y sobre todo alivia la quemazón y el dolor.
  • Propanediol: es un humectante natural obtenido del maíz o la caña de azúcar. Se trata de un poducto totalmente biodegradable que puede sustituir al Propilenglicol en cosmética natural. Además de ser un excelente extractor de principios activos de las plantas, tiene propiedades humectantes, emoliente, suavizante y protector de la piel.
  • Ascorbyl Glucoside: es antioxidante, neutraliza los radicales libres que dañan la piel, reparador de piel dañada o desvitalizada y aumenta la producción de colágeno. También actúa como despigmentante, ya que inhibe la producción de pigmento por lo que mejora el tono de la piel y ayuda a aclarar las manchas.
  • Trehalosa: actúa previniendo la deshidratación de la piel. Muy recomendable para cremas hidratantes y pro-edad caseras.
  • Niacinamida: actúa en la piel como un iluminador y despigmentante, unifica el tono y reduce manchas. Algunos estudios han demostrado que la Niacinamida mejora la textura de la piel y disminuye la aparición de pequeñas arrugas.
  • Extracto de Granada: presenta actividad antibacteriana, antiviral y astringente gracias a su contenido en taninos y ácido elágico entre otros, por lo que resulta un producto muy indicado para cosmética astringente y reguladora de la secreción sebácea de piel y cabello.
  • Extracto de Pepino: es muy recomendable en la formulación de cosméticos con acción hidratante, descongestiva, refrescante, suavizante, así como aclarador de la piel.
  • Cosgard: es un agente antibacteriano y antifúngico de amplio espectro, esto quiere decir que en cosmética natural conserva las preparaciones que contienen agua frente a bacterias, moho y levaduras.

¿Tienes alguna duda? Déjanosla en los comentarios de este post para poder ayudarte con mucho gusto. ♥


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.

Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.