¿Qué es el colágeno?

El colágeno es una proteína del cuerpo humano capaz de formar fibras que asumen la función de conservar juntas las diferentes estructuras del organismo. Lo fabrican las células fibroblastos y desempeñan un papel fundamental en todos los seres vivos. De hecho, es la proteína más presente en los seres vertebrados. Alrededor del 7 % de la masa corporal humana está formada por este componente.

En este enlace puedes adquirir nuestro Colágeno marino hidrolizado.

¿Para qué sirve el colágeno?

En todo caso, este elemento proteico es el encargado de mantener unido el cuerpo. Gracias a él, sus tejidos conectivos se mantienen juntos. Estamos hablando, por ejemplo, de los tendones, los músculos, los cartílagos, los huesos, la piel y los órganos.

Consecuentemente, de esta proteína depende la elasticidad y la firmeza de estas partes del ser humano. Asimismo, desempeña un papel fundamental en la hidratación corporal.

Un factor a considerar, importante, es que conforme vamos cumpliendo años perdemos capacidad de producir colágeno. De hecho, a los cuarenta años generamos la mitad que durante la adolescencia. Por ello, sentimos dolores en la musculatura y las articulaciones, deficiencias circulatorias, pérdida de visión, molestias dentales y, en general, manifestaciones de la vejez.

Uno de los atributos naturales de esta proteína es que se puede mezclar con multitud de minerales y sustancias. Así, su versatilidad aumenta. Además, existen cinco tipos distintos.

Propiedades cosméticas del colágeno

¿Qué beneficios te ofrece en el plano cosmético la presencia de este material? En Jabonarium atesoramos una larga experiencia en el uso de colágeno marino hidrolizado y de otros colágenos alternativos. Sus beneficios son notorios, especialmente para el cuidado de la piel.

De hecho, la luminosidad, la humectación, la regeneración y la hidratación de los tejidos son sus áreas principales de actividad. Cuando se aplica en estado natural e hidrolizado, penetra hasta la segunda capa de la epidermis. De este modo, se convierte en un excelente aliado proedad: la piel gana salud y luce muchísimo más joven.

Su acción restauradora contribuye a regenerar el estado interior y, por ende, la apariencia exterior de la piel y otros tejidos.

En su caso, el colágeno marino hidrolizado posee una capacidad adicional de penetración y metabolización cutáneas. Además de promover un mayor bienestar de la piel, la protege, como al cabello, de los efectos provocados por agentes nocivos. Entre otros, la radiación solar UV, los álcalis, los detergentes, el frío, el agua de mar o el viento. La firmeza de la piel mejora notablemente.

Adicionalmente, te vendrá muy bien para acelerar la mejora de quemaduras, así como para cicatrizar antes las heridas. Asimismo, es un recurso muy valioso para tener un cabello más sano y bonito. Le aporta brillo, suavidad, textura y protección, gracias a lo cual podrás peinarlo más fácilmente y mejor.

Qué tipos de colágenos se emplean en cosmética

Ponemos a tu alcance dos tipos de colágenos de eficacia probada en este ámbito:

  • De origen bovino. Figura entre los mejor considerados y demandados. Destaca por su capacidad de hidratación y consigue generar un film protector sobre la piel. Así, alisa su tacto y le otorga mayor sensación de firmeza.
  • De origen marino. Procede de las algas pardas mediterráneas, por lo que tiene origen vegetal y completamente natural. El proceso de elaboración que se les aplica, mediante hidrólisis, logra generar moléculas muy pequeñas con una elevada capacidad de penetración.

¿Cuáles son las aplicaciones más habituales de esta proteína?

Es frecuente hallar productos cosméticos que incluyen colágenos en diferentes proporciones. Puedes decantarte por artículos caseros o comerciales, según cuáles sean tus circunstancias y preferencias.

En Jabonarium, además, comercializamos este recurso proteínico en estado puro. De este modo, podrás incorporarlo en tus recetas domésticas o aplicarlo directamente con múltiples ventajas. Sus usos más frecuentes son:

  • Elaboración de cremas corporales y faciales. Se incluye en muy distintos tipos: contra las quemaduras, aftersuns, proedad, hidratantes, infantiles, para los ojos, etc.
  • Preparación de sérums.
  • Creación de mascarillas.
  • Producción de leches para el cuerpo y la cara.
  • Generación de protectores para la piel y el cabello.
  • Preparación de tintes, permanentes, champús y otros materiales capilares.

¿Qué más debes saber sobre nuestros colágenos marino y bovino?

Comercializamos este producto en frascos o botellas de vidrio, con una pureza total del 100%. Su uso es totalmente cosmético y, en todo caso, tienes que conservarlo en un lugar idóneo. Sí o sí, debe ser seco, fresco y protegido de la luz. Es importantísimo, además, que su tapón se encuentre completamente cerrado cada vez que lo almacenes.

Si, puntualmente, notas una reacción adversa al aplicarlo, no dudes en enjuagarlo con agua. Nuestros productos, por otra parte, cuentan con certificados de envasado ECO, lo que potencia todavía más el carácter natural y sostenible de este referente cosmético. El colágeno, en definitiva, es un componente positivo, polifacético y muy valioso para ti. Te ayuda a mejorar la salud y a mostrar una apariencia realmente bonita. ¿Te apuntas a emplearlo?


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.

Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.