¡Buenos días, potinguer@s! Arrancamos el año 2022 de #LaPotinguería con Mili del canal Natural y Normal, que vuelve con esta Crema de día con Niacinamida y Ascorbyl Glucoside.

Para quién no lo sepa, la combinación de Niacinamida y Vitamina C resulta casi incompatible. Es muy poco común encontrar este combo en cosmética debido a las dificultades que trae. Estos problemas surgen a raíz de que el pH de funcionamiento de ambos productos es muy diferente. Por un lado, la Vitamina C acaba obteniendo un pH de 4 en su uso en sérums y cremas, mientras que la Niacinamida siempre poseerá un pH muy superior. El motivo es que, a pH inferior a 4, la Niacinamida se degrada y cambia a Niacina, que puede resultar irritante incluso a pequeñas dosis.

Aquí es donde entra en juego el Ascorbyl Glucoside, la Vitamina C Estable. Este producto posee un pH entre 6,5 y 7,5, lo que nos permite utilizarlo junto a la niacinamida sin riesgos de oxidación, creando así una sinergía perfecta.

Además de ello, para esta crema es ideal utilizar una solución tampón o buffer Cítrico Citrato para evitar fluctuaciones de pH (que puede pasar de manera natural por el paso del tiempo y acción de bacterias). Nuestro colaborador de #LaPotinguería Lino Faus da la opción de realizar un buffer con cítrico y sosa cáustica como alcalí. Podéis encontrar este buffer con cítrico y sosa cáustica aquí. Es muy importante este paso para evitar la degradación de la crema con el tiempo.

Por último cabe mencionar las propiedades de esta crema. Gracias a la sinergía de Niacinamida y Vitamina C, otorga luminosidad a la piel, la rejuvenece, favorece la despigmentación de manchas y unifica el tono. Esta es una crema nada grasa, perfecta para todo tipo de pieles, ya sean grasas, mixtas, secas, normales o maduras.

Ahora sí, ¿list@ para potinguear?

Ingredientes para hacer la Crema con Niacinamida y Vitamina C

Elaboración paso a paso de la Crema con Niacinamida y Vitamina C

  1. Pesamos el Ascorbyl Glucoside junto a 10 g de Agua Destilada. Agitamos suavemente hasta diluir.
  2. En otro vaso, pesamos la Niacinamida junto a los 10 g restantes de Agua Destilada. Agitamos cada minuto hasta para diluir. Si se presentan problemas para diluir, se pude calentar ligeramente.
  3. En otro recipiente, vertemos 1 g de Buffer de Cítrico Citrato (ver descripción de la receta). En el mismo recipiente echamos el Hidrolato de Helicriso y dejamos a un lado.
  4. Nos movemos a otro recipiente para añadir el Olivem, el Estearato de Glicerilo, el Aceite de Avellana, el Aceite de Jojoba y la Manteca de Mango. Llevamos todo al baño maría hasta fundir. En el mismo baño maría incluimos también el vaso de la mezcla del Buffer junto al Hidrolato de Helicriso. Una vez fundida la fase oleosa, retiramos todo del baño maría.
  5. Vertemos la fase oleosa sobre la acuosa mientras mezclamos con batidora eléctrica hasta lograr una emulsión homogénea. El resultado debería ser bastante denso.
  6. Añadimos ahora el Ascorbyl Glucoside y seguimos batiendo. Una vez estable, añadimos la Niacinamida y seguimos batiendo. En este punto, no hace falta seguir usando batidora eléctrica, basta con una de mano.
  7. Añadimos el Aceite Esencial de Sándalo y seguimos removiendo. Realizamos una medición de pH para asegurarnos de que se mantiene alrededor de 5. Por último, vertemos el Leucidal y mezclamos bien.
  8. Envasamos y ¡listo para usar!

Modo de uso de la Crema con Niacinamida y Vitamina C

  • Aplicar sobre el rostro por la mañana. Se recomienda el uso de un aceite posterior.
  • La fecha de caducidad de la crema es de alrededor de 3 meses con un uso y entorno adecuados para evitar contaminación.

Beneficios de los ingredientes de la Crema con Niacinamida y Vitamina C

  • Manteca de Mango: tiene propiedades emolientes, suavizantes y nutrientes, con una gran capacidad oxidativa, ayudando en la cicatrización de heridas y regeneración de la piel.
  • Aceite de Avellana: Es un aceite hidratante, reparador y suavizante y no deja sensación grasa porque es muy penetrante. El aceite de avellana es uno de los aceites con mayor contenido en ácidos grasos esenciales, además de Vitaminas A y E y rico también en calcio, magnesio y potasio.
  • Aceite de Jojoba: equilibra la acidez de la piel y mejora considerablemente el aspecto de la piel grasa y mixta porque regula la secreción sebácea, además de revitalizar la piel seca.
  • Olivem 1000: proporciona emulsiones con propiedades hidratantes y emolientes, muy finas y penetrantes.
  • Hidrolato de Helicriso: actúa como tónico, reafirma los tejidos y regenera la piel madura. Este hidrolato está muy indicado para calmar la piel enrojecida, quemaduras, picores y para las ojeras y bolsas debajo de los ojos.
  • Niacinamida: en cosmética natural actúa en la piel como un iluminador y despigmentante, unifica el tono y reduce manchas. Algunos estudios han demostrado que la Niacinamida mejora la textura de la piel y disminuye la aparición de pequeñas arrugas.
  • Ascorbyl Glucoside: es antioxidante, neutraliza los radicales libres que dañan la piel, reparador de piel dañada o desvitalizada y aumenta la producción de colágeno.
  • Aceite Esencial de Sándalo: es astringente por lo que que contribuye a la formación de una piel suave, cerrando los poros y reduciendo las manchas provocadas por el sol. Asimismo, es rico en flavonoides lo que lo convierte en un gran antioxidante capaz de tensar la piel disminuyendo así las arrugas.

¡Finaliza tu rutina mañanera con estas recetas!

¿Tienes alguna duda? Déjanosla en los comentarios de este post para poder ayudarte con mucho gusto. ♥


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.

Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.