remedios naturales para cuidar los pies

Una de las partes más importantes de nuestro cuerpo y, sin embargo, de las más olvidadas por la mayoría. Aguantan nuestro peso, nos llevan a todas partes, nos hacen sentir agradables sensaciones al tocar el frescor del suelo.

Los pies.

Confieso que soy la primera que durante mucho tiempo no ha tenido ningún tipo de cuidado en ellos. Durante los meses de invierno aparentemente estaban en perfecto estado, pero era con la llegada de los meses cálidos cuándo aparecían algunos signos que no me gustaban en absoluto: talones agrietados, piel descamada entre los dedos, cosas que daban muy mal aspecto al empezar a usar calzado de verano o ir a la playa.

Cuidados básicos

Seguro que tienes una rutina facial marcada, realizas ciertos tratamientos corporales y cuidas tu cabello, pero...¿Prestas la misma atención a la parte más baja de tu cuerpo? Una rutina sencilla mantiene nuestros pies con buena salud, previene malos olores, evita los talones agrietados y consigue que luzcan con buen aspecto.

recetas naturales para cuidar los pies - trucos

Exfoliación

¿Has probado a exfoliar tus pies alguna vez? Para mí, independientemente de los beneficios que aporta, me resulta súper agradable, me recuerda a los paseos por la playa.

Algunos ingredientes como las Sales de Epson o las Sales del Mar Muerto, gracias a su granulado, retiran las células muertas, estimulan la circulación de la sangre y ayudan a aliviar dolores musculares.

Mezclando cualquiera de estas dos sales con un aceite vegetal, como por ejemplo el de Jojoba, y unas gotitas de Aceite Esencial de Lavanda, consigues una preparación ideal para realizar un masaje a la vez que exfolias.

Hay que hacerlo de manera suave ya que a pesar de que el aceite, gracias a su oleosidad, protege la piel, esta es muy sensible y si masajeamos de manera brusca, las sales podrían hacer pequeñas microfisuras.

Puedes realizar una exfoliación cada 15-30 días.

Limpieza

Parece obvio, ¿verdad? Pero, sin embargo, muchas personas no limpian sus pies adecuadamente, y lo hacen simplemente con el agua que cae en la ducha.

Es importante lavarlos, sobre todo la zona entre los dedos.

Puedes hacerlo con tu gel habitual, intentando siempre que sea lo más natural y respetuoso posible. Si por ejemplo sufres de olor de pies, puedes usar un jabón especial que contenga Aceite Esencial de Árbol del Té, ya que este tiene propiedades antibacterianas, que son las causantes del mal olor.

Si no tienes jabón de árbol del té y no te atreves a realizarlo tú misma, puedes añadir unas gotitas de su aceite esencial a tu gel neutro.

Secado

Imprescindible para la salud de nuestros pies, si no secamos adecuadamente nuestros pies después de cada lavado, pueden crearse hongos y bacterias que terminarán trayendo problemas.

No basta con pisar una toalla seca, o con usar unas zapatillas de toalla, tenemos que seca todos los pliegues de nuestros pies, para que así no lleguen a proliferar bacterias ni hongos a causa de la humedad.

Hazlo de manera suave, a toques, no es necesario frotar, y comprueba que estén completamente secos antes de ponerte el calzado.

Hidratación

Al igual que hidratamos el resto del cuerpo, es importante hidratar nuestros pies, evitaremos grietas y pielecitas a causa de la piel seca.

Mi ingrediente favorito para esta labor, es sin duda la Manteca de Karité, puedes usarla cruda o desodorizada, yo te recomiendo la cruda así evitas cualquier proceso de refinación.

La manteca de karité nutre nuestra piel y conserva mejor la hidratación de la misma. Por otro lado, gracias a su contenido en vitamina F, es un gran regenerante y reparador.

Solo necesitarás una pequeña cantidad de manteca, para aplicar mediante un masaje, en pies limpios y completamente secos, hasta que se absorba por completo.

Consejos

Pequeños hábitos del día a día hacen que dañemos inconscientemente nuestros pies.

  • Usa un calzado cómodo, con el que no sientas que te duelen los pies, si duelen… están pidiendo a gritos que les des un respiro.
  • Descálzate siempre que puedas: los pies necesitan estar aireados, un uso continuado de calzado y calcetines pueden provocar humedad, el ambiente preferido de hongos y bacterias.
  • Déjales descansar: soportan durante todo el día todo nuestro peso y diferentes tipos de asfaltos. Una vez en casa, descálzate y ponlos en alto, se relajará la musculatura y mejorará la circulación.
  • Masajéalos: antes de irte a dormir date un pequeño masaje en los pies, no solo lo agradecerán tus pies, sino que sentirás una gran relajación justo para la hora de dormir.

Cuéntanos…¿cuidas tus pies al igual que lo haces con el resto del cuerpo?

Si tu respuesta es afirmativa deja en comentarios qué tipo de cuidados haces, así entre tod@s, conseguimos aportar rutinas y trucos para aprender junt@s y enriquecer la comunidad.

Si tu respuesta es negativa, ¡espero que a partir de ahora empieces a hacerlo! Notarás una gran diferencia, ¡sobre todo en verano! Que es cuando más nos damos cuenta de su estado al querer lucirlos al aire. 

Nos vemos muy pronto, hasta entonces…disfruta de la belleza de lo natural.


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.

Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.