tónico facial de noche casero

¡Buenas potinguer@s! Hoy os traemos una nueva receta facial desde el laboratorio de Jabonarium. Se trata de un Elixir Concentrado Botánico de Noche.

Este elixir de noche reduce las líneas de expresión, aporta luminosidad e hidratación al rostro y suaviza el aspecto de la piel. Además, su textura super ligera te resultará muy fácil de emplear, siendo absorbida rápidamente por la piel. Y, hablando de pieles, es apta para todo tipo, ¡tanto secas como grasas! Y por si fuera poco, esta receta es muy fácil de realizar, de modo que si eres novat@ en el mundillo de la cosmética natural, ¡esta es tu receta!

¡Veamos cómo se hace!

Ingredientes del Elixir Concentrado Botánico de Noche

Elaboración paso a paso del Elixir Concentrado Botánico de Noche

  1. Medir el Aceite de Camelina, el Escualeno de Oliva, la Vitamina E Tocoferol y la Vitamina E BIO con una pipeta pasteur. Remover bien.
  2. Añadir los aceites esenciales y mezclar hasta que quede homogéneo.
  3. ¡A disfrutar del elixir!

Modo de uso del Elixir Concentrado Botánico de Noche

  • Aplicar por la noche de 3-4 gotas en el rostro, masajear suavemente hasta su absorción.

Beneficios de los ingredientes del Elixir Concentrado Botánico de Noche

  • Aceite de Camelina: es antiinflamatorio y calmante de la piel irritada y sensible, está indicado para todo tipo de pieles pero en especial para pieles sensibles, bebés y pieles secas y deshidratadas ya que es hidratante, emoliente y suavizante aportando elasticidad a la piel.
  • Escualeno de Oliva: es un activo emoliente (evita la pérdida de agua) que penetra en la piel restaurando la barrera lipídica y protegiendo de la deshidratación. Presenta una gran similitud con los lípidos naturales de la piel por lo que la suaviza y mejora su elasticidad reduciendo los signos de envejecimiento en cosmética natural.
  • Vitamina E BIO: tiene un gran poder antioxidante, y por tanto protege la piel de los radicales libres y la oxidación gracias a su alto contenido en tocoferoles beta, gamma y delta.
  • Aceite Esencial de Lavanda: tiene propiedades de acción antiséptica y por esto es apropiado para todo tipo de pieles, desde las juveniles, grasas, impuras o con acné hasta las secas, maduras o con problemas específicos. Otros beneficios del aceite de lavanda son que es antidepresivo y estimulante de las defensas del organismo.
  • Aceite Esencial de Geranio: es muy empleado por su acción purificante, refrescante y astringente (retrae los tejidos). Sus componentes suaves permiten aplicarlo en el rostro como limpiador, astringente, tónico, y para la prevención y tratamiento de arrugas.
  • Aceite Esencial de Rosa Búlgara: posee propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, antivirales, cicatrizantes, hidratantes, calmantes y refrescantes. Este exquisito aceite esencial es rico en antioxidantes y es un buen aliado de las pieles maduras, secas, deshidratadas o con problemas.
  • Aceite Esencial de Lavandín: tiene propiedades antimicrobianas, calmantes, purificantes y relajantes. Es un buen agente antimicrobiano por lo que resulta indicado en el tratamiento de pieles grasas y con acné.

¡Completa tu rutina facial con las siguientes recetas!

¿Tienes alguna duda? Déjanosla en los comentarios de este post para poder ayudarte con mucho gusto. ♥


Hacer cosmética natural y casera tiene muchas ventajas: obtener un producto adaptado a ti y a las necesidades de tu piel y cabello, eliminar tóxicos de cosméticos tradicionales e ingredientes innecesarios, conocer cada ingrediente de la fórmula, reducir plásticos y, además, disfrutar de un buen rato potingueando.

Sin embargo, es importante seguir ciertos pasos para que el proceso de elaboración sea seguro y no te cause reacción alérgica o irrite tu piel:

  • Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. ¡Se tarda sólo 1 minuto!
  • Utiliza guantes, mascarilla y gafas en aquellas elaboraciones que lo requieran.
  • Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Por ejemplo unas gotas de ácido láctico o ácido cítrico.
  • Hay que probar la elaboración siempre en una zona reducida de la piel para comprobar que no hay ninguna reacción adversa.
  • Utiliza los ingredientes en su dosis correcta. La indicamos en todas las páginas de producto. Si tienes dudas sobre alguno, pregúntanos! ♥ No nos hacemos responsables del mal uso de los productos y de la incorrecta dosificación de los mismos en las elaboraciones.