Hoy os traemos un jabón cremoso elaborado con karité y barros del mar muerto entre otros ingredientes. Un jabón purificante para pieles grasas y acnéica.

La manteca de karité es es una de las grasas vegetales más usadas y apreciadas en cosmética por sus múltiples usos. Es muy útil  para reducir la aparición de líneas finas, cicatrices y estrías, y para aliviar una gran variedad de irritaciones de la piel, tales como psoriasis, eczema y quemaduras del sol. Las cualidades curativas de la Manteca de Karité se deben a la presencia de varios ácidos grasos y esteroles vegetales, ácidos oleico, esteárico, palmítico y linolénico.

Los barros del mar muerto son ricos en hierro, magnesio, cloruro de calcio, sodio y potasio. Los barros del mar muerto tienen excepcionales cualidades terapéuticas y son un excelente tratamiento en enfermedades de la piel como psoriasis, eccemas, dermatitis, etc

También lleva aceite de arroz, rico en  gamma - orizanol, enzimas, fitosteroles, ácido ferúlico y vitamina E, un potente complejo anti-envejecimiento para proteger la piel contra el envejecimiento y agresiones externas producidas por la contaminación y los rayos solares.

Contiene también Vitamina A (Retinol) que regula la división celular y la actividad de las enzimas. Restaura la humedad, reduce la descamación y previene la formación de arrugas. Rico también en Vitamina E, excelente antioxidante que protege contra los radicales libres.

Proporciona una penetración moderada con bajo nivel de grasitud, promueve la formación de colágeno e inhibe la oxidación de lípidos.

La presencia de fitoesteoles le confieren propiedades calmantes y relajantes y ayuda a reactivar la microcirculación sanguínea.

Y esta es la receta y así lo hemos hecho:

COMPOSICIÓN:

  • 279 grs. Manteca de karité                                    Ver Producto
  • 186 grs. Aceite de oliva
  • 186 grs. Aceite de coco                                          Ver Producto
  • 111 grs. Aceite de arroz                                           Ver Producto
  • 92 grs. Aceite de ricino                                           Ver Producto
  • 115 grs. Hidróxido de sodio
  • 181 grs. Agua
  • 100 grs. Aloe vera líquido                                      Ver Producto
  • 50 grs. Barros del mar muerto                             Ver Producto
  • 30 grs. Fragancia de aloe y pepino                     Ver Producto

ELABORACIÓN

  1. Nos protegemos con guantes y gafas .
  2. Pesamos todos los ingredientes por separado.
  3. Ponemos en el agua el hidróxido de potasio ( bajo una campana extractora). Dejamos enfriar a unos 45º.
  4. Derretimos en una olla el karité y el coco y añadimos fuera del fuego el resto de aceites.  Echamos la sosa en los aceites con cuidado y batimos suavemente hasta que salga una traza líquida. Añadimos el aloe vera.
  5. Ponemos los barros del mar muerto y batimos un poco sin que se trace demasiado.
  6. Volcamos en el molde la masa aún líquida y echamos la fragancia. Batimos dentro del molde para que la fragancia quede bien mezclada.  Acelerará la traza.
  7. Dejamos reposar el jabón 24 horas tapado. Si a las 24 horas está lo suficientemente duro, se saca del molde y se deja uno o dos días más. A continuación cortar en pastillas y dejar curar un mes.

¿A qué esperáis para probarlo? Atreveros y nos contáis :-)