Este manual es el fruto de decenas de pruebas y muchos jabones que no salieron de casa.


Frecuentemente l@s jaboner@s nos tomamos nuestro tiempo para diseñar la receta, para ello buscamos las propiedades de los aceites y construimos unas fantásticas formulaciones que después no brillan como quisiéramos. Durante mucho tiempo pensé que tenía que ser así y si el resultado no era el esperado la culpa en ningún caso sería
de la receta.


Digamos que existen tres maneras de enfrentarse a la realización de un jabón:

  • Una primera en la que buscamos unas determinadas propiedades o resultados sin importarnos demasiado el resultado visual.
  • Otra en la que buscamos un efecto visual sin importar demasiado para lo que fueron concebidos.
  • Y una tercera vía en la que diseñar un jabón se presenta como un desafío, transformar una visión en una realidad.

Cuando eso se consigue entramos en la excelencia jabonera. Lo primero que has de plantearte es qué quieres conseguir. A lo largo de todos estos años he recibido multitud de consultas sobre cómo conseguir colores claros y delicados, sobre todo con el dióxido de titanio. Hace mucho tiempo que aprendí que la culpa de que un jabón de base oscura no se ponga blanco no es que el dióxido de titanio esté estropeado sino del propio aceite.


Supongo que todo el mundo habrá jugado con las típicas acuarelas en caja de latón y con los colores en pastillas redondas, si no lo habéis hecho, id derechos al chino de la esquina y compraos una. Probad entonces a mezclar verde oscuro con blanco, ¿que obtenemos?....pues verde claro, ¡claro!. Entenderás entonces que diseñar jabones también requiere tener muy en cuenta los aceites base.


Primer secreto.

Para trabajar con colores claros hay que utilizar aceites claros: almendras, pepita de uva, etc.

Otro gran problema cuando se trabaja con el color es saber cuándo parar de echar colorante a nuestro jabón. Como ya sabes, trabajar la saponificación no es un trabajo precisamente sencillo. Las prisas, la textura de la traza, los aromas, esencias, fragancias, el molde, el forro del molde… demasiadas cosas a tener en cuenta para tan poco tiempo. Tendemos por norma a saturar de color nuestras creaciones, siempre nos parece poco y cuando el jabón se seca….tachaán!!! Rezuma color por los cuatro costados, sólo lo podemos usar en carnavales “pa teñirnos enteritos”.


Segundo secreto.

No trabajes con el color en polvo, es muy difícil controlar la tonalidad de esa forma. Diluye los colores en agua o aceite según proceda y ten preparados pequeños botes dosificadores con los colores a utilizar, los botes del tinte van genial. Coge un bote, pon como unos 30 ml. de agua/aceite y echa una cucharada de colorante. Aquí hay que dar un buen movimiento de maracas hasta que el polvo se haya disuelto totalmente. Con este botecito que nos ha resultado de colorante líquido, tendremos para muchos kilos de jabón. Lo usaremos y guardaremos lo que nos sobre para otra sesión jabonera, pero no olvides siempre agitar antes de usar.

Ya en la traza, echa poco a poco el colorante a chorritos pequeños y da vueltas al jabón a mano, sin batidora eléctrica ya que ésta nos acelerará la traza y si nos pasamos, tendremos una masa tipo “croquetas”, imposible de trabajar. Ten en cuenta que en caliente el color se ve más subido y luego cuando se enfría, baja de tono.

Tercer secreto.

Por último y esto le sorprende a todos mis alumnos, la textura de la traza. En todos los manuales y libros se recomienda llegar a una traza del estilo de la mahonesa. Yo así lo hice mucho tiempo pero me di cuenta de que me hacía muy difícil el trabajo con el color y el nivel de estrés era insoportable. Hoy, después de muchos jabones hechos y probados, trabajo con una traza muy líquida, apenas dos o tres golpes de batidora y separo el jabón en diferentes jarras para trabajar el color de forma independiente.

Trabaja con una traza muy líquida, el jabón va a saponificar igualmente, tendrás más tiempo y tranquilidad para hacer una obra de arte.

¡Esto es todo! Bueno, casi todo por el momento. Ahora hay que trabajar y probar hasta conseguir lo que buscamos. :)

Si quieres conocer las diferencias entre Jabones de Aceite y Jabones de Glicerina, este post te ayudará: Diferencias entre Jabón de Glicerina y Jabón de Aceite